¿A quién no le gustan las historias?

En los post anteriores, vimos la importancia de identificar a nuestro público objetivo y conocerlo. Sólo así, podremos tener una idea clara de quién es nuestro cliente y qué es lo que les podría interesar de nuestro producto, servicio o proyecto. Entonces, ya sabemos a quién y qué le vamos a decir, ahora es el momento decidir el cómo. Y no existe mejor manera de despertar el interés de tú audiencia que con una historia. Porque, después de todo, ¿a quién no le gustan las historias?

Storytelling para video.

Uno de los marketeros más influyentes de los últimos tiempos, Seth Godin, dijo que: “el marketing ya no se trata de las cosas que vendes, sino de las historias que cuentas”. Y es cierto, hoy nos quieren vender por todos lados, ya no es sólo la tele, la radio ahora las redes sociales nos exponen a innumerables ofertas que cada vez están más personalizadas.

Por eso, para que tu discurso se diferencie de esta enorme oferta, presenta tu producto al público con una historia. Es tu mejor opción para distinguirte.

¿Y por qué funcionan las historias?

Hace 100,000 años comenzamos a desarrollar nuestro lenguaje y desde entonces comenzamos a contar historias para transmitir el conocimiento de generación a generación. Hace 27,000 años, comenzamos a transmitir el conocimiento a través de pinturas en las cuevas. Recién hace 3,500 años atrás, con el alfabeto, el conocimiento se comenzó a transferir con el lenguaje escrito (*). Y hace poco más de 10 años apareció el video descriptivo y enumerativo que presenta una idea, una empresa o una institución.

¿Qué video crees que será más efectivo, el que cuenta una historia o el que sólo describe lo que hace tu empresa?

Dante Luza, Director de MAIA films la productora audiovisual de los hombres y mujeres que están cambiando el mundo.

(*) David DJ Phillips, “The Magical Science of Storytelling”, TEDx Talk, Youtube, 2017.